Relatos, historias y cuentos.

lunes, 23 de mayo de 2011

Los 5 temores que te puedes encontrar….

lunes, mayo 23, 2011 Posted by Anil , , 3 comments




Los 5 temores que te puedes encontrar….

¡Hola chicos del mundo de la web! Estas semanas que deje abandonado este blog, tuve una buena razón para hacerlo: Exámenes Finales. Son horribles, pesados, confusos y quietan mucho tiempo (¬¬) Pero ahora tengo tiempo para volver a escribir un poco. (¡Viva!)

 LOS 5 TEMORES DEL DIA
Por otro lado, cuando estaba en esos  catastróficos  días   vi una frase en face que era  muy buena y en menos de 1 minuto un historia nació de ahí; desafortunadamente, esta misma idea me ha traído muchos conflictos por que al parecer no se quiere desarrollar. Humm…  Habrá que obligarla a salir.

Mientras tanto, les trago un pequeñísimo texto  que está armado por  muchos pensamientos  distintos. ¡Nos veremos!



A los Fuegos Pirotécnicos:

Estamos en la feria. Es muy divertido ver como mi familia se divierte y pasea. Tenemos aquí  desde  las 2 de la tarde y me he subido a un millón de juegos mecánicos. Ahora que el cielo se vuelve turquesa con tonos rosados  y dorados me siento un poco cansada y con sueño. Me divierte ir a ver a los animales  y que me compren los juguetes que quiero, me encanta la atención, las luces, los trastos, los juegos y las risas. Pasar tiempo con mis padres y  ver.  Hay mucha más gente de lo que había al principio. Las conversaciones pasan muy rápido  y solo capto pedazos inconexos que no entiendo. Puedo escuchar muchas cosas locas como:

-…. Y El muy tonto me perdono porque dice que me ama….

-…Entonces es el partido es tan concreto que no sabes quien ganara…

-…Yo le voy a las chivas, de seguro ganan….

-…Te amo..

-¿… Si de cualquier manera va a terminar por arruinarlo?

- …Yo quería al conejo…

-… Me encanto el espectáculo, no sé qué más podrá pasar…

-…Fui un tonto al pensar que si..

-… ¡Los fuegos pirotécnicos serán geniales!

Fuegos pirotécnicos. Cuetes. En el cielo. Ya es de noche. ¿Dijo a qué hora serian? Los nervios me empiezan por la espalda y el corazón se me acelera un poco. Me pego más al cuerpo de mi madre y le sujeto la mano. Tal vez no sean aquí. No debo asustarme, porque ya soy mayor. Ya tengo 9 años y ese viejo temor lo tenía cuando era una niña. Pero aun asi…

-Mamá, ¿Habrá cuetes?

-Tal vez, ¿Por qué hija?

Solo le dedico una mirada antes de bajar mis ojos y evitar que las lágrimas fluyan. Desde que tengo memoria (Y aún más haya, según mi madre) tengo un pavor horrible a los cuetes. Su solo sonido me causa mucho terror y no puedo evitar  alarmarme como si fuera a pasar algo grave. Primero un temblor en la tierra, como si algo grande, monstruoso y feo alzara su puño y  quebrantara el cemento bajo mis pies para poder tomarme. Después un ligero silbido que indica que la pólvora se quema impulsándola hacia arriba,  el mismo sonido que haría  una serpiente susurrante  cerca de mi oído. Y, para el gran final, el tronido fatal de fuego estallando  sobre nosotros, como si un avión hubiera perdido sus turbinas y estuviera por caernos encima, matándonos a todos por igual.

-Me quiero ir.

-¿No puedes esperar un poco más?

-Ya son las 10 mamá, empezaran los cuetes- Densas lagrimas brotan de mis ojos y el labio inferior me tiembla ferozmente- No quiero oír los cuetes. No quiero, no quiero…

Empiezo a jadear mientras me escondo del cielo, porque sé que es del cielo es del que me debo cuidar ahora. Un altavoz se hace escuchar por encima del  ruido “Los fuegos pirotécnicos están por comenzar” Me da más miedo y lloro reciamente, haciendo un escándalo para que me saquen rápidamente de ahí. Ni siquiera puedo balbucear nada  y mis visión esta tan borrosa que solo veo manchones de colores. Harta de ser observada y supongo que un poco asustada de que me suceda algo, mi mamá cede ante mi y me toma fuertemente de la mano:

-Está bien niña, tus ganas, vámonos ya.

Nos hala rápidamente entre la multitud  mientras murmura acelerada:

-No entiendo como no puedes  con los cuetes…

No te preocupes Mamá. No espero que lo entiendas porque nunca lo harás. Nadie más que yo sabrá de mi miedo. No alcanzaremos a llegar lejos antes de que comience el show, así que me tapare los oídos y lloraré un poco más. ¿Creen que pueda imaginar que no es más que un sueño?



A la gravedad.

-El calor esta terrible.

Dos chicas van caminando por la calle  una tarde asfixiante y ardiente. Llevan shorts y playeras frescas, pero aun así el implacable clima las azota mientras caminan por la calle.  Son chicas, nada espectaculares pero lindas de verdad. Y naturales, que es lo que debería importar.

-Sí, la verdad es que sudo como un cerdo- Responde la más baja en estatura mientras camina más  rápidamente.

-De verdad- Sigue la otra- puedes sentir el calor como una capa envolvente en la atmosfera, casi como si  fuera agua a tu alrededor.

La chica baja se para de repente, la observa, vuelve la vista a sus manos mientras las levanta y las mueve como si fueran tentáculos de molusco. De verdad es muy cómico, así que ambas se ríen y continúan andando. La más grande  reflexiona unos segundos y  decide soltar la teoría que la está volviendo loca:

-Es como la gravedad, no la vemos pero está realmente aquí, a nuestro alrededor, arrastrándonos. No nos deja ser libres.

-Sip- Le die distraída la segunda, pensando que todos habían recibido su clase de Gravedad en la secundaria y que era muy normal.

-Eso nos hace  presos de la tierra. Nunca podemos ser libres realmente; estamos pegados a la tierra. Cuando saltas, realmente eres libre por algunos segundos y luego desaparece esa libertad porque la gravedad te devuelve a tu sitio. No podemos ser como las aves que andan libres por ahí. Nunca seremos  totalmente libres- Patea una pequeña roca mientras  su tono de voz cambia a uno más serio- Siempre atraídos  hacia abajo, ¿Cuando lograremos ser libres?… ¡La gravedad no debería existir! No hace nada por nosotros. Seriamos felices si se perdiera, ¿No crees?   Todo flotaría…

-Estás muy loca, ¿Le tienes rencor a la gravedad?

- Tal vez… A veces me da miedo…  a veces pienso en lo peligrosa que es, mucho más cuando hay algo pesado encima de ti. Tal vez trate de matarnos.

-Tal vez- Dice la menos alta  después de una carcajada en la calle. Ya han llegado a su destino y  toda teoría dicha en la calle se quedara ahí, pues solo era un tema pasajero (Para una de las 2).

-Buenas tardes, ¿Tienes queso crema?



A una mala decisión:

Mientras tú y tu pareja disfrutan de un lindo atardecer  donde los colores del suelo se mesclan con los de cielo hasta hacer una hermosa pintura, le abrazas  por los hombros y suspiras  cómodamente.

-¿Me quieres?

¿Por qué arruinar tan hermoso momento donde todo es perfecto con una pregunta tan obvio? En fin, estas tan agusto que dejas pasar ese razonamiento. Le aprietas aún más contra ti y le susurras:

-Te quiero.

Debía de ser el fin de la conversación, pero para ella no es suficiente. Para ninguna mujer ( A sus contadas excepciones) es suficiente.

-¿Cómo elegiste tu carrera?

Le pasas la mano por el cabello, esperando que la distraiga, pero eso no va a pasar y lo sabes. Con un suspiro (Ahora no sabes si es algo bueno o malo) le dices con voz normal, fuera ya del ensueño:

-Desde pequeño sabía que carrera quería cursar, así que  fue muy fácil escogerla. Soy decido en cuanto a las decisiones…

-Grandes decisiones- Te interrumpe. Ahora puedes ver sus ojos, que están grandes y  luminosos, como emocionada de verdad.

-Si- Repites- grandes decisiones.

-Somos el uno  para el otro, ¿No te parece?- Ella sigue saltando de tema en tema, y aunque es algo  irritante, quieres ver a donde  va a llegar.

Ahora estas en silencio, expectante, esperando. ¿A dónde quiere llegar?

-¿Y si nos casamos?

Volvió el encanto: el sol por fin se ocultó, hay un grillo cantando y las estrellas salen en un cielo azul marino con orillas  rosas. El viento sopla placenteramente de un creando susurros entre el pasto y las ramas de los árboles, el ambiente huele a flores frescas y dulzonas mientras que  tienes en tu boca el sabor de sus labios. Y como el universo se  armoniza a tu alrededor y sientes esa excitación correr por tu cuerpo, te inclinas hacia ella para mirarla a los ojos ( Sin pensar  ni imaginar que esa misma noche  no podrás dormir y rodaras por la cama, sintiendo que has hecho una promesa  a la persona que es importante en tu vida ahora, si comprender al cien por ciento por que  lo hiciste y que tan enserio iba ella, esperando que el momento cósmico que te  animaba vuelva para que estés completamente seguro y decidido que es lo que quieres, deseando con todas tus fuerzas que sea ella la indicada, con la que has soñado desde que supiste que querías ser padre, la chica que te amara y respetara  de ahora en adelante, en la que depositaras toda tu confianza esperando- sin ninguna garantía-  que ella haga lo mismo por ti, añorando que  exista un espacio y un tiempo aún muy lejano para cumplir esa promesa mientras logras arreglar pedazos de tu pasado que aun te persiguen y de los cuales no estas muy orgulloso, pensando en lo que el futuro les deparara si toman un gran responsabilidad a la ligera  y  adivinando cuantos momentos desagradables deberás pasar para tener uno dulce, emocionante y perfecto, justo como este) y la besas después de decirle:

-Sí.



A ser una mala persona

Bien, estás leyendo esto. Te lo digo yo en este lugar y ahora: Se lo que soy y eso me da miedo. ¿A ti no? Tengo 18 años, parte de mi vida es como la de una chica (una muy freak) normal. Hago tareas, entrego reportes y veo televisión. También chateo en internet. Hasta tengo Facebook. Pero que no te engañe; detrás de todo eso, de las rutinas, los amigos, los compañeros y la vida sosa, soy  bastante mala. ¿No me crees? Lo siento por ti, por qué deberías. ¿Acaso no te conté la vez que esa chica, la que se decía mi amiga, me grito enfrente de todo el mundo?  Ellos pensaron que yo no hice nada, que deje que me humillara frente a ellos. Ella creyó que ganó. Pobre ilusa. Después del suceso use mi mascara de ángel para convencerlos a  todos, sutil y rápidamente, que ella era un influencia negativa para el equipo. Que no cumplía sus deberes.  Que huía de sus  responsabilidades para no hacer nada. Que subestimaba el trabajo del equipo. “Nos critica, pero ¿Ella hace algo?” “Creo que se cree la jefa,  aunque este sea el trabajo en equipo.”  “¿Acaso no fue ella la que dijo que nuestro trabajo era un porquería?” Al final de curso, y aunque todo parecía normal, a esa chica  le hablaban mucho a sus espaldas.  Sé que muchas veces  otras chicas frustraron sus intentos de opinión en aras de mi lógica. Duche, querida. Lástima que no hubo mucho tiempo para hace más. Me divertí en serio.

O está el otro chico que lastimo a  una amiga mía, fingiendo que era su novio para luego retractarse por lo que la gente decía. Un día después de clases le dije  “Me gustas” Tuve suerte de  resultar atractiva para muchos en esa época. Callo redondo. Me encargue  de que  entrara en una relación ficticia (No sin ciertas perdidas) le di algo parecido al amor por 3 semanas y después  le termine en 2 días. Idiota. ¿Es que acaso tu lógica y tu pensamiento es mejor que el mío? ¿Es que tu manera de pensar y vivir es la única correcta? ¿Todos debíamos ser como tú, pedazo de tonto? Lloró. Frente a mi y como magdalena. Seré cruel  por decir que me sentí muy bien ese día, y no hablare del placer que me dio borrar sus mensajes, cartas, poemas y  de mas sin siquiera leerlos, y de los regalos que nunca le acepte y de las veces que me negué si quiera a verlo. Incluso me da risa. Era un dramático y ahora me daba vergüenza a mi  admitir que tuve algo con el frente a las personas. Cayó tan bajo que sus propios amigos huían de él y le llamaban soberbio, pesado y estúpido.

¿Y qué hay de  las miles de trampas  perfectas que realice en los  cerebros de muchas personas para que hicieran lo  que yo quería? Y las actuaciones para poder engranar mi máquina de persuasión. ¡Ah si!, deberían darme un Oscar por las actuaciones que he hecho en mi vida. Es como el chico que me desprecio y ahora la mitad de las personas saben que es un completo idiota. Me aplaudo a mí misma.

Pero dentro de tanto placer, hay un gran miedo. Si  sigo así, nadie podrá rescatarme. Si no curo las heridas, no viviré más. Lamento haber perdido a un chico que me era  especial y al cual aún quiero por culpa de  esas bobas que me vinieron con chismes, pero admitámoslo ¿Acaso causándoles daño y sufrimiento el volverá? No. No, no, no. El ya nunca volverá. Tengo miedo de quedarme sola y engañarme a mi misma. De  quedarme sola porque demostré mi verdadero ser. De que las personas que aprecio y  de las que se son de corazón  de oro, me dejen de hablar por lo que soy, bajo estas capas de niña buena que no  me dejan exhalar la maldad más que en pequeñas acciones. Aun que ame esa maldad. Aun que me encante que esa maldad este dentro de mi y me de fuerza y astucia para todos mis planes.

Tengo miedo de demostrarles a ustedes lo que soy, aunque ya lo haya hecho.

De ser una mala persona.



Al espejo

 Y Berenice se miró al espejo en medio de la oscuridad. Había silencio en el cuarto seco y caluroso que la rodeaba.  El aire se rarifico y una silueta en el espejo le devolvió el gesto. “Soy una lindura” se dijo” Tengo unas curvas fenomenales y  amo mi personalidad” Levantó su pijama negra de una sola pieza hasta la altura de sus  costillas y admiro su oscuro reflejo: se veía tan sensual, solo negro y más negro sin más, que modelo de aquí para haya sus largas piernas y si plano abdomen. Después de un rato le pareció aburrido y tomó su celular para ver la hora. 12:58 am. Era bastante tarde y necesitaba dormir. Estiro los brazos y un haz de luz fue a parar al espejo, donde se ilumino de nuevo su silueta, pero ahora marcada por las sombras  Sonrió y volvió a jugar frente al espejo por un trato más, hasta que cansada dejo el celular debajo de tal manera que su cara estaba envuelta en luz azulada y sombras que corrían por su frente, ojos y mejillas.  La que le devolvía la mirada no era ella, sino un esqueleto, con sus grandes cuencas vacías y sus lánguidos cachetes inexistentes mientras una mata de pelo desordenado le enmarcaba el rostro. Estaba sonriendo y eso le dio miedo, pues ella no lo hacía.

Mientras veía atreves del cristal a su espectro, un sudor frio le recorrió el cuerpo y una oleada de calosfríos se apodero de ella: una parte oscura sin ojos le miraba mientras se alejaba del espejo, dando señales de  alejarse también. Su espectro gemelo le imitaba los movimientos en medio de la oscuridad mientras ella trataba de olvidarlo y de ser realista. “Es solo mi reflejo de la sombras” se dijo una y otra vez hasta que, en un acto de valentía, se metió en la cama rompiendo  el contacto visual con su espejo y murmurando que era solo su imaginación. Se quedó dormida  después de un tiempo y a la mañana siguiente despertó queriendo romper el espejo.    

¿Saben por qué?

Berenice sabía que no importara cuanto se esforzara esa noche y la otra y la otra, siempre se encontraría su espectro reflejo en la oscuridad, quien sabe que cosas buscando en el rostro de  ella como ella analizando con horror el suyo.



3 comentarios:

  1. Y he de admitir que mi mayor miedo es ser una completa fracasada para mis padres, y al paracer, tambiien es el miedo que se a cumplido mas que ningun otro.

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  2. Wow (de nuevo) me encanta como juegas y desarrollas una historia a partir de situaciones simples, creo que eso lo hace mas interesante. Bajo mi punto de vista, estas historias están relacionadas con aquellos eventos personales que han marcado un punto en algún aspecto de nosotros, siempre hay un porqué detrás de las acciones, y ese porqué solo lo sabe cada individuo... ahi recide el misterio y la diversidad de respuestas ante un mismo estímulo, eso me recuerda una frase que dice: NO ES VALIENTE AQUEL QUE NO TIENE MIEDO, SI NO AQUEL QUE LO ENFRENTA.

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  3. =D!
    ja ja, te propongo un trato.... si tienes tiempo libre, avisame si esats interesado, es un proyecto muy personal....
    ¿La paga? LA de siempre: Un juego de cartas ja ja ja

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